Luego de un año (realzando la importancia de lo que significa un año completo en los períodos de política estudiantil) de lobby, presentaciones ante 3 (¿?) ministros de educación, parlamentarios, Consejo de Rectores, Consejo de Presidentes y CONFECH, en un hecho histórico que ratifica las políticas educacionales que surgen de acuerdos entre representantes estudiantiles y autoridades de gobierno, logramos implementar un cambio sustancial en el sistema de ingreso de las Universidades del Consejo de Rectores: desde el proceso de admisión 2007 los estudiantes provenientes del 5% mejor de su promoción no sólo acceden a una beca de 1 millón de pesos para financiar sus estudios anualmente, sino que son privilegiados para acceder a las carreras de su primera prioridad. A esta altura todos los dirigentes estudiantiles deberían conocer los fundamentos de la medida que propusimos (para quienes quieran entrar en detalles, pueden leer algo acá o acá).
Lamentablemente, no toda la pega está hecha. Luego de un claro boicot a la fórmula alcanzada para el proceso 2007 (ver La Carta que no salió), este año se necesita más que nunca hacer un seguimiento a los más de 1000 nuevos estudiantes que ingresaron gracias al acuerdo del 2006, y trabajar en la fórmula definitiva para una correcta implementación en el ingreso 2008 y que se mantenga para el futuro.
Dicho lo anterior, el manejo que se le ha dado a este tema es, por decir lo menos, decepcionante. El movimiento estudiantil UC (aunque de movimiento unitario tenga poco) ha insistido en sobre reaccionar frente a los últimos acontecimientos asociados a eventuales cambios en el sistema de ingreso de nuestra universidad. Lejos de seguir la agenda aprobada el año pasado por el Encuentro Estudiantil (que críticas más, críticas menos, fue aprobada por todos los sectores políticos… aunque desdecirse sea la moda del momento), o en el caso de
Si hacemos un análisis grueso, este año nadie ha hablado de bonificaciones a estudiantes, de que los que vienen de las mejores posiciones de sus colegios son exitosos en la universidad, de cuál es el futuro de los cientos de miles de estudiantes de colegios municipales (especialmente de regiones) que no tienen ninguna posibilidad de llegar a la universidad bajo el sistema de ingreso actual, de las graves deficiencias del DEMRE en la admisión 2007, en fin, nada de lo conversado el año pasado.
Últimamente tenemos “versiones oficiales” que hablan de que los estudiantes debemos exigir un sistema justo, transparente y equitativo… ¡patrañas! ¿O acaso creen que alguien en Chile va a preferir un sistema injusto, poco transparente y desigual? Declaraciones de ese estilo no hacen más que mantener la desinformación y nos llevan a caer en una falsa autocomplacencia, que pareciera que desliga a nuestros representantes de cualquier responsabilidad… total, todos dijimos que queríamos un sistema justo.
Sin embargo, el anuncio de
Sin duda el anuncio del rector tiene importantes implicancias para el desarrollo del Sistema Universitario chileno, que hace bastante tiempo “pide a gritos” ser actualizado y mejorado, por todos los sectores. Esa discusión va a ser el eje del Consejo Asesor de Educación Superior recientemente conformado, y ya deberíamos estar buscando las fórmulas para que las opiniones que surgen de los estudiantes UC tengan cabida en ese espacio.
Pero por otro lado, lejos de ser a priori una amenaza para la distribución socioeconómica de los estudiantes que entran a nuestra universidad, la irrupción del rector Rosso con su propuesta no hace más que ayudarnos en el posicionamiento de la idea que la “era PSU” ha llegado a su fin (al menos como sistema único de selección). Por lo tanto, Rosso no es el enemigo, es un aliado estratégico que ya hubiésemos querido tener el año pasado. El impacto mediático en la implementación de cambios como el que proponemos es fundamental, y es bueno tener desde ya una visión realista de qué es lo que los estudiantes podemos y no podemos hacer respecto a cambios en el Sistema de Ingreso (en ese sentido, me parece muy poco inteligente la posición “no rotundo” a la propuesta Rosso, que por lo demás sólo llega hasta ahí).
Mi visión respecto de lo que se debería hacer frente al Sistema de Ingreso en Chile:
- Terminar con la ambigüedad: 1 propuesta de gran apoyo entre los estudiantes. Ya basta de declaraciones, ¡pongámonos a trabajar! Me imagino que todos coincidirán que la bonificación al mejor 5% es “la opción”. En caso contrario existen expertos, documentos técnicos y muy buenos lobbistas que estarían felices con aportar en el reposicionamiento de esa propuesta.
- Recuperar al “movimiento estudiantil” que actúa en bloque. Poner el tema en las tablas de los distintos Consejos de Presidentes y del CONFECH. Si es necesario votar la propuesta en estas distintas instancias. No debería ser complicado que ganara en todas ellas.
- Una vez que existe la propuesta y el apoyo masivo, ocupar las dos grandes instancias de este año para exigir su implementación: mesa CONFECH MINEDUC y Consejo Asesor de Educación Superior. En ambas mesas participan representantes del CONFECH que deberían ser capaces de defenderla.
- Ocupar las últimas declaraciones del rector Rosso para instalar esa en el debate público que el cambio en el ingreso es una exigencia unánime. Si finalmente el resultado es un mix entre PSU, bonificación al 5%, NEM e “historial” del estudiante en el colegio, en la medida que las ponderaciones sean equilibradas, de seguro tendremos un ingreso más justo que el que existe hoy en día.
- Continuar las investigaciones. Este año es crucial para conseguir evidencia aún más concreta de que la bonificación es buena. Para eso es necesario conocer el desempeño de los estudiantes que fueron beneficiados el año pasado.
- Informar. Terminar con las peleas chicas que finalmente benefician a quienes no hacen nada, y dedicarse a escribir pasquines y organizar foros que acerquen la propuesta de los dirigentes a los estudiantes.
El panorama no es nada de positivo para los meses que se vienen y probablemente eso será fruto de otros posts, pero por lo pronto, si priorizamos bien, puede ser que el ingreso sea el hito que comienza con el renacer del movimiento estudiantil tan alicaído guante los últimos años.
