lunes, julio 30, 2007

40 años de reforma universitaria en la UC

Hace exactamente 40 años, el movimiento universitario más grande que se ha vivido en el país nacía de los pasillos de nuestra universidad. Bajo el slogan "universidad para todos", compartido transversalmente por todos los estudiantes, se inició un hecho histórico que desde ese tiempo -y hasta hoy- inspira muchos de los ideales y deseos de la actual dirigencia estudiantil como son la calidad, el acceso, el financiamiento y la democratización, enmarcados en la búsqueda de una universidad socialmente responsable y protagonista del desarrollo del país.

En la reforma participaron muchos de los profesores que hoy siguen en la universidad, nacieron nuevos movimientos (el MG y el MAPU), se creó el Departamento Universitario Obrero Campesino (DUOC) y se forjaron los líderes de distintos sectores que aún se mantienen en primera línea de la política nacional.

Los 40 años de la Reforma, por lo tanto, son una instancia de conmemoración, en la que la Comunidad Universitaria completa encuentra una oportunidad para revivir y resaltar lo mejor de nuestra historia. Todos deben coincidir en que, de no haber sido por la Reforma Universitaria, la UC no sería hoy la universidad de excelencia que todos conocemos.

En un período en que la participación y el liderazgo estudiantil se encuentran fuertemente disminuidos, no podemos sino manifestar públicamente nuestro profundo deseo de conocer los testimonios de quienes fueron, o son, los principales actores de ese proceso que sigue vivo, en el marco de un respetuoso diálogo universitario.

Grandes personajes ya se han sumado a la iniciativa, como los presidentes FEUC del 67 (Miguel Ángel Solar, DCU) y 69 (Ernesto Illanes, MG), los rectores Fernando Castillo Velasco y Pedro Pablo Rosso, junto a un gran número de ex dirigentes estudiantiles y académicos de nuestra universidad.

No puedo sino esperar que todos los movimientos se sumen a esta actividad, seguramente con distintos énfasis y proyecciones, pero demostrando la grandeza e hidalguía necesarias para valorar una actividad que no se justifica sin el aporte de todos.