Es bueno hacer un análisis de los efectos sociales que la incorporación del ranking puede traer al ingreso a la Educación Superior. El único antecedente que maneja un estudiante secundario para acreditar su calidad académica es el lugar relativo que ocupa entre sus compañeros, es decir, puede esforzarse por ser el mejor. Esta prueba fehaciente de su capacidad de estudiar, aprender, trabajar por una meta, vivir con expectativas de superación, etc. no es tomada como dato por el sistema de selección actual, el que por el contrario favorece el ingreso de quienes cuentan con mejor “contexto”, es decir, mide el resultado de variables sobre las que el "estudiante de contexto poco favorable" nada puede hacer y ningún esfuerzo vale.
En definitiva, el sistema de ingreso actual favorece el ingreso de los estudiantes de mayor nivel socioeconómico, aún cuando estos tengan una trayectoria académica mediocre. Además, mantener el actual sistema es hacer perdurar los efectos negativos para las oportunidades de ingreso de estudiantes de muchos colegios que bajo esas condiciones no tienen ninguna alternativa de siquiera soñar con el ingreso a la universidad. Se ha demostrado, en la práctica, que este sistema ha elitizado los resultados de la selección universitaria, y estoy convencido de que es nuestro deber buscar alternativas que, sin poner en riesgo la excelencia de los seleccionados, genere condiciones de igualdad y justicia para estudiantes provenientes de distintos grupos socioeconómicos.
El siguiente paso es analizar de qué forma se debe llevar a cabo el cambio que proponemos. Este año, como una primera etapa, se establecieron cupos supernumerarios para los “becados”, que debería haber asegurado el ingreso de más de 8000 estudiantes a todas las carreras y a todas las universidades. Este sistema permitía un año de análisis sobre los resultados que ellos obtengan para determinar cómo integrar el ranking definitivamente.
Lamentablemente una vez más el DEMRE, organismo encargado de la implementación del sistema de ingreso a la universidad, falló. Al no publicar la nómina de los estudiantes becados el mismo día que todo el mundo supo sus resultados, "obligó" a estos estudiantes a postular a universidades y carreras que no eran su primera opción, dejando a cientos de estudiantes que merecían ingresar al sistema fuera de éste (estos días deberían publicar una nueva carta en El Mercurio que Grau -FECH 2006-, Meneses -equipo técnico CONFECH 2006- y yo -FEUC 2006- mandamos tratando de mantener el tema en el tapete).
Si todo hubiese salido bien, y siguiendo la línea de los estudios realizados por la CONFECH, cuando el sistema entre en equilibrio, se debería bajar la ponderación de la PSU y de las NEM para integrar con un 10% al ranking como un nuevo ponderador para el puntaje final de ingreso, afectando a todos los estudiantes, sin sesgos de acuerdo al tipo de colegio de proveniencia.
Los úlimos días la nueva propuesta del rector Rosso se ha robado titulares e impresiones de todos los sectores universitarios, proponiendo un sistema que integra calificaciones subjetivas que valoran el perfil del estudiante que postula. Si bien es cierto esta propuesta no critica el actual sistema ni a la PSU, trae a discusión temas más profundos como la posibilidad de que las universidades rompan un sistema único de selección, pasando a interesarse por atributos que corresponden a lo que cada plantel esperaría de sus estudiantes (tema para otro post).
Por ahora, mientras todo esto sucede, se extraña la voz de los líderes estudiantiles que lejos de manifestarse con una voz de unidad, pareciera que se encuentran enfrascados en discusiones más importantes que el ingreso a las universidades, pero que desde mi punto de vista dejan bastante que desear de sus agendas de trabajo. Si no es el ingreso un tema prioritario, me atrevo a decir que el futuro de la Educación Superior en Chile pasa muy poco por lo que tengan que decir nuestros actuales representantes.

3 comentarios:
Claramente los dirigentes estudiantiles, en especial de la UC no se van a hacer presente en la discusión acerca del sistema de ingreso, al menos no de la forma que nos gustaría, retomando los avances y desarrollos logrados en los últimos dos años en el CONFECH. Esto no tiene que ver con que sean incapaces o poco inteligentes, sino que se refiere al nulo interés de la supuestamente "masa crítica" estudiantil en procesos como éste.
El sistema de ingreso, su reforma y la propuesta de Rosso, al parecer, nacen de la misma fórmula de valores, cual es asegurar el ingreso a la universidad a aquellos jóvenes que, por razones socioeconómicas y otras no académicas, no tienen las oportunidades para entrar siendo que tienen todas las habilidades necesaria. Pero son los estudiantes, si no son los dirigentes tendremos que ser los que no estamos en la dirigencia, los encargados de exigir que se respeten y se lleven a cabo los acuerdos - y no se repitan cagazos como los del demre - y que las nuevas reformas promuevan la equidad y la no discriminación arbitraria.
Claudio, en torno a las motivaciones de Rosso para cambiar el método de ingreso a la PUC, DEBO recordarles que ya hace algunos años, yo estuve presente cuando éste señaló que quería que la PUC tuviera los beneficios de tener a los estudiantes más pudientes de Chile. Tener el "Hall Luksic" en la PUC en lugar del Babson College de USA. Esto, obviamente, relajando las reglas de ingreso para aquellos miembros de familias que fueran importantes aportantes a la PUC (ya que generalmente éstos "hijos de notables" no tienen el puntaje PSU necesario para entrar en la PUC).
Cuando lo señaló, Rosso dijo que estaba presentando esa idea al Consejo Superior, y ante mi pregunta de cuál esperaba que fuera la reacción de los estudiantes ante tal política, éste me dijo "no tendrían porqué saberlo".
Te recuerdo que tal episodio fue parte del notable discurso de Atria en San Joaco en su candidatura a Consejero Superior.
Este episodio, sumándolo al viejo proyecto de entregarle más puntaje a aquellos alumnos que salieran de algunos colegios que fueran cercanos al "espíritu UC", sólo me hace pensar que esta nueva iniciativa no es más que para desobjetivizar el ingreso a la PUC, para así poder incluir (fuera de toda fiscalización) otras variables, como fortuna del padre y cercanía religiosa.
Fuerte, pero lo creo en verdad.
Ah, ¡exijo mi espacio!
www.davorloft.cl
Slds,
Davor.
Agregado, Davor!
Sin entrar el análisis de los datos que aportas, creo que es absolutamente necesario "sacarnos de la cabeza" a la UC al momento de hacer los análisis en el Sistema de Ingreso chileno.
La UC es una universidad de 17 mil estudiantes, y por muchos cambios que se hagan es muy improbable que dejen de entrar los que tienen los mejores resultados en la PSU (es decir, los mismos de siempre).
Sin embargo, hay más de 500 mil estudiantes de educación superior en Chile, que hoy ven sus posibilidades de ingreso a la universidad (cualquiera del Consejo de Rectores y unas pocas privadas que han dado muestras de calidad) absolutamente reducidas por el pésimo sistema que tenemos.
Por lo tanto, antes incluso de analizar la propuesta de Rosso, vuelo a invitar a retomar en el debate el ranking como una herramienta muy efeciva paa mejorar la equidad en el ingreso.
Jeje, me voy a crear un cargo... algo aí como guardián oficial del ranking (bueno ya, mi jefe es Pancho Meneses).
Saludos!
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